
Hoy, la digitalización forma parte del estándar operativo en manufactura. De acuerdo con PwC, más del 70% de las empresas industriales ya están implementando o expandiendo iniciativas de digitalización en sus operaciones.
Esto cambia la forma en que se compite. La diferencia está en la velocidad de respuesta. En muchas plantas, la información sigue revisándose al final del turno o incluso después. Los problemas se entienden cuando ya ocurrieron y los ajustes llegan tarde. Según McKinsey & Company, la digitalización en manufactura puede generar mejoras de productividad de entre 15% y 30%, precisamente al reducir pérdidas operativas asociadas a falta de visibilidad y tiempos de reacción tardíos.
Microparos, variaciones entre turnos, tiempos muertos o scrap forman parte de esas pérdidas. Cuando no se identifican en el momento, la operación continúa acumulando impacto sin corregir. En contraste, las plantas que han integrado capacidades digitales avanzadas operan con datos en tiempo real y toman decisiones dentro del turno, no después. Esto ha sido documentado por el World Economic Forum a través de su red de fábricas avanzadas, donde la visibilidad operativa es un componente base del desempeño.
En MonitorApp®, la información se registra mientras ocurre y queda disponible en ese mismo momento. Paros, tiempos y desempeño por máquina o por turno pueden consultarse sin depender de consolidaciones posteriores. Esto permite ajustar durante la operación y reducir el tiempo entre lo que sucede y la decisión que se toma.
Postergar la digitalización mantiene estas pérdidas dentro del proceso. En un entorno donde la visibilidad en tiempo real ya es parte del estándar competitivo, esperar implica operar con desventaja frente a quienes ya están tomando decisiones con información inmediata.
Referencias

